Un hombre de 45 años fue detenido en las últimas horas en Pinamar, acusado de haber cometido una serie de estafas contra un hotel, un restaurante y un parador de playa, donde mostraba comprobantes falsos de transferencias bancarias para simular pagos que nunca se acreditaban.
La investigación se inició tras la denuncia de un local gastronómico que detectó irregularidades en los supuestos pagos realizados por el sospechoso. Según la reconstrucción judicial, el hombre había llegado a la ciudad balnearia el 28 de diciembre junto a sus dos hijos, de 10 y 12 años, y se alojó desde entonces en un hotel céntrico.
Durante su estadía, realizó consumos en distintos comercios turísticos. En el hospedaje simuló dos transferencias por el pago de habitaciones; en un parador de playa hizo lo mismo con varias consumiciones, y en un restaurante abonó tres cenas con comprobantes adulterados. En todos los casos, mostraba en su celular constancias de transferencias que, en el ritmo intenso de la temporada alta, no eran verificadas en el momento.
Las sospechas se confirmaron cuando el restaurante afectado comprobó que los pagos nunca habían ingresado. La pesquisa permitió establecer que el acusado utilizaba una aplicación para generar falsos comprobantes bancarios, que luego exhibía a mozos y recepcionistas como si fueran operaciones reales.
Con la denuncia radicada, el fiscal Sergio García ordenó una consigna policial y posteriormente un allanamiento en el lugar donde se hospedaba el hombre. Allí se secuestró su teléfono celular, clave para la causa. El peritaje reveló que había realizado gastos por al menos seis millones de pesos, aunque los investigadores no descartan que existan más víctimas.
Otro dato que llamó la atención de la Justicia es que el imputado no posee cuentas bancarias a su nombre y, al declarar, aseguró no tener trabajo. Con ese panorama, quedó detenido y será indagado en las próximas horas por el delito de estafas reiteradas.
En cuanto a los menores que lo acompañaban, quedaron al resguardo de una tía que viajó desde Buenos Aires para hacerse cargo de ellos, mientras avanza la investigación judicial.



