Familiares de Roberto Ricardo Clohesey, un jubilado de 81 años que vive en Nueva Atlantis, denunciaron ante la Justicia que el hombre fue víctima de una maniobra de estafa y que posteriormente le usurparon su propiedad.
Las actuaciones comenzaron a salir a la luz tras la radicación de una denuncia penal el pasado 4 de febrero de 2026 en la seccional policial local. Según consta en los documentos oficiales, Clohesey posee una propiedad ubicada en la intersección de las calles Cobo y Quinteros. Debido a su avanzada edad y a sus notorias dificultades de salud —que incluyen graves problemas de movilidad y pérdida de autonomía—, el anciano se convirtió en el blanco de un engaño, según aseguraron sus allegados a las autoridades.
El escrito apunta como principal articulador de la maniobra a J. C. P., su vecino directo, quien le habría asegurado que tenía «el comprador ideal» para el inmueble.
Bajo falsas promesas —continúa la denuncia—, el 23 de enero de 2026 este hombre trasladó al anciano hasta una escribanía ubicada en la Avenida Libertador San Martín de Mar de Ajó. Allí se concretó la firma de un boleto de compra-venta a favor de un tercero: L. F. G., un hombre de 48 años domiciliado en la provincia de San Juan.
La acusación sostiene que el comprador nunca apareció en el lugar y tampoco entregó el dinero correspondiente a la transacción, pero los denunciados lograron retener la escritura original del inmueble. El anciano se retiró del lugar sin el efectivo, sin copia de lo firmado y despojado de sus títulos de propiedad.
A todo esto se suma que, tras la presunta estafa económica, la víctima debió trasladarse temporalmente a la localidad bonaerense de Chivilcoy para recibir asistencia médica. Esta situación habría sido aprovechada por los señalados en la causa para consumar un segundo hecho, ya que tuvieron acceso a la propiedad de Clohesey y cambiaron la cerradura, concretando así la supuesta usurpación de la vivienda.
Al regresar de su viaje médico, el anciano se topó con la imposibilidad de ingresar a su propio hogar, quedando en una situación de total desamparo.
La familia informó que, actualmente, Roberto Clohesey logró ingresar y “se encuentra atrincherado dentro de su domicilio en la esquina de Cobo y Quinteros”. Más allá de la intervención judicial, la familia decidió visibilizar la situación para llegar lo más pronto posible a una solución.


