Después de casi 15 años prófugo, Alberto Martín Del Valle fue detenido este domingo en Florencio Varela. El hombre era buscado desde 2012 por una causa iniciada en Puan, vinculada al abuso sexual de una niña de 11 años. Durante parte de ese tiempo habría vivido oculto en Mar de Ajó, utilizando distintas identidades.
La captura fue realizada por la DDI Dolores, con colaboración de la SDDI Chascomús y el GAD Quilmes. Los investigadores lo interceptaron cuando salía de una vivienda ubicada en Combate de San Lorenzo al 2200.
Al momento del procedimiento, Del Valle habría intentado identificarse con otro nombre. Los efectivos, sin embargo, lograron establecer su verdadera identidad y confirmaron que se trataba del hombre buscado desde hacía más de una década.
El vínculo con Mar de Ajó surgió durante la extensa investigación para localizarlo. En el pedido de recompensa difundido por el Ministerio de Seguridad bonaerense figuraba como último domicilio conocido una vivienda de Libres del Sur al 1600.
Durante su permanencia en la localidad, según la información reunida durante la búsqueda, habría utilizado otros nombres y los apodos «Jaba» y «Jabalí». Su presencia en Mar de Ajó también había sido señalada públicamente por Yamila Segovia, hermana de la víctima.
Segovia sostuvo durante esos años que Del Valle habría participado de actividades vinculadas con iglesias evangélicas, merenderos y comedores de la zona. También afirmó haber recibido testimonios de mujeres que habían tenido contacto con él. Estas manifestaciones fueron realizadas durante la búsqueda y no constituyen hechos acreditados judicialmente.
La causa se inició en 2009, en Puan, cuando la víctima tenía 11 años y Del Valle era pareja de su madre. La niña quedó embarazada y una prueba genética incorporada al expediente estableció una probabilidad de paternidad del 99,99%. El hombre quedó acusado por abuso sexual agravado y tentativa de aborto, entre otras imputaciones.
La orden de captura permanecía vigente desde 2012. En las últimas semanas, la Provincia había reforzado la búsqueda y ofrecía una recompensa de entre 5 y 10 millones de pesos por información que permitiera localizarlo.
Durante esos años, Yamila Segovia mantuvo el reclamo por la captura y decidió estudiar Derecho para acompañar judicialmente a su hermana. Ahora, con Del Valle detenido y a disposición de la Justicia, comienza una nueva etapa del expediente, casi 15 años después del inicio de la búsqueda.




