Tres lobos marinos juveniles de la especie Arctocephalus australis fueron reinsertados en la Playa Norte de San Clemente del Tuyú, luego de completar distintos procesos de recuperación en el Centro de Rescate de la Fundación Mundo Marino.
Los animales fueron encontrados en Pinamar, La Lucila del Mar y Las Toninas, entre finales de octubre y comienzos de noviembre, con cuadros de debilidad general que comprometían su estado de salud.
Los tres lobos marinos eran juveniles, muy posiblemente en sus primeros viajes mar adentro en búsqueda de alimento, una etapa crítica en la que aún no desarrollan completamente sus habilidades de caza.
El primer lobo marino, hallado en Pinamar el 30 de octubre, ingresó con debilidad general, un cuadro compatible con varios días sin alimentarse adecuadamente. El segundo, encontrado en La Lucila del Mar el 31 de octubre, presentaba una condición más avanzada de desnutrición y deshidratación, evidenciada por pérdida de masa corporal y respuesta lenta a estímulos. El tercero, rescatado en Las Toninas el 3 de noviembre, llegó por una causa distinta: presión antrópica. Este tipo de situaciones ocurre cuando personas o perros se acercan demasiado a un lobo marino que está descansando en la playa —que es su hábitat natural— o mudando de pelo, generando estrés y obligándolo a moverse, huir o defenderse.
En este caso, el animal fue monitoreado durante varios días por técnicos de la Fundación y voluntarios, con el fin de garantizar su seguridad y permitirle descansar. Sin embargo, la constante interacción indeseada de personas y mascotas lo forzaba repetidamente a entrar y salir del agua y a desplazarse hacia otras zonas de la playa sin lograr mantenerse tranquilo. Ante esa situación, se decidió ingresarlo al Centro de Rescate para su evaluación y recuperación.
Durante su permanencia en el Centro de Rescate, los tres ejemplares recibieron hidratación asistida, estabilización térmica, desparasitación, soporte nutricional y monitoreo clínico diario. A medida que recuperaron peso, temperatura, movilidad y respuesta adecuada a estímulos, recibieron alta médico veterinario para su debida reinserción.


