El Estado Nacional dispuso que la empresa Camuzzi avance con la finalización de la obra de la planta compresa de Las Armas, que había quedado inconclusa a fines de 2023 con un nivel de ejecución cercano al 80%.
La decisión se produjo luego de los reclamos sostenidos por el Sindicato de Trabajadores de la Industria del Gas (STIGAS), que durante los últimos meses insistió en la necesidad de retomar los trabajos.
La planta forma parte del Gasoducto de la Costa y tiene un rol relevante dentro de la infraestructura energética que abastece a Mar del Plata y a distintas localidades de la Costa Atlántica. Su puesta en funcionamiento permitiría reforzar la capacidad del sistema frente al crecimiento de la demanda.
Los trabajos se detuvieron en diciembre de 2023, luego de la asunción del Gobierno de Javier Milei y la paralización de numerosas obras de infraestructura. En el caso de Las Armas, además, quedaron pendientes de pago certificados correspondientes a los trabajos realizados.
La situación provocó dificultades para las empresas constructoras involucradas y dejó la infraestructura sin actividad durante más de 30 meses.
Según informó la Agencia DIB, desde STIGAS señalaron que la reactivación es consecuencia de un reclamo sostenido durante meses tanto por la conducción regional del sindicato, encabezada por Ezequiel Serra, como por la Federación, a cargo de Guillermo Mangone.
Para esta nueva etapa fue contratada Secco, empresa especializada en energía e infraestructura. Antes del inicio efectivo de las tareas deberán resolverse distintos aspectos administrativos, técnicos y económicos.
Uno de los primeros pasos será realizar una auditoría para determinar en qué condiciones se encuentra actualmente la planta después de más de dos años de abandono.
El relevamiento deberá establecer si la infraestructura sufrió daños durante el período en que permaneció paralizada y cuáles serán las tareas necesarias para ponerla nuevamente en condiciones operativas. También permitirá determinar el costo de las reparaciones y adecuaciones que eventualmente sean necesarias.
Las primeras estimaciones indican que, una vez cumplida esta etapa, la finalización de los trabajos podría demandar alrededor de seis meses. El objetivo es que la planta pueda estar funcionando durante el próximo invierno.



