Un lobo marino de un pelo, que había sido encontrado con una herida compatible con un disparo de bala, murió poco después pese al esfuerzo de los rescatistas.
El animal había sido encontrado debajo del muelle de Santa Teresita, inmóvil y con evidentes signos de dolor.
El operativo comenzó a partir del aviso de un vecino. Al llegar al lugar, integrantes de la Fundación BioCosta constataron que el ejemplar presentaba una lesión compatible con una herida de un arma de fuego y se encontraba en un delicado estado de salud.
Según explicó Hugo Defilippis, integrante de BioCosta, durante el rescate pudieron determinar que la herida no era reciente. Al mover al animal, además, percibieron un fuerte olor proveniente de la lesión, un indicio de la infección que se había desarrollado en la zona afectada.
Por el tamaño del ejemplar, que superaba los 120 kilos, fue necesario anestesiarlo para poder realizar el traslado de manera segura. El procedimiento se llevó adelante con la colaboración de personal de la Fundación Mundo Marino, donde el lobo marino recibió atención veterinaria especializada. Sin embargo, y pese a los esfuerzos realizados, el sábado pasado se confirmó su muerte, según informó el portal Faro Noticias.
Desde BioCosta lamentaron profundamente el desenlace y cuestionaron el ataque sufrido por el animal. “Compartimos con tristeza que el animal no logró sobrevivir pese a la atención recibida. Un animal joven, libre, asesinado en su hábitat por avaricia y desprecio por la vida”, expresaron desde la fundación.




