El sábado 19 se realizará la 9ª edición del Censo de Residuos de la Costa Atlántica bonaerense, conocido como el Censo Provincial de Basura Costera Marina, la única base de datos de la que dispone la Provincia en cuanto a cantidad y tipos de residuos presentes en las costas y que es posible gracias a la participación de las 50 instituciones que aúnan esfuerzos para formar parte del operativo territorial.
Se trata de la Red Costera Bonaerense (RECOBO), una articulación de organizaciones de la sociedad civil y organismos locales de las principales ciudades costeras de la provincia de Buenos Aires, con la participación activa de más de 450 voluntarios.
El objetivo de esta nueva edición del censo, que comenzará el sábado a las 10:00, es registrar la cantidad y tipología de residuos en playas de 22 localidades y puntos turísticos bonaerenses, según informó la Agencia DIB. El punto de partida no es alentador: en la edición anterior, el 78% de los residuos encontrados fueron plásticos (fragmentos, envoltorios, bolsas), seguidos por las colillas de cigarrillos.
Desde Fundación Vida Silvestre Argentina, uno de los miembros de la Red Costera Bonaerense, remarcan la necesidad de seguir trabajando sobre la crisis del plástico, que tiene consecuencias medioambientales, sanitarias, económicas y sociales.
En 2025, el relevamiento abarcó una superficie total de 172.359 m² de playas, en 17 localidades bonaerenses, y contó con la colaboración de 50 organizaciones del tercer sector y organismos gubernamentales. En ese marco, se censaron 39.826 residuos, lo que permitió obtener una fotografía precisa y representativa del tipo y la magnitud de la basura presente en la costa bonaerense.
Los resultados muestran que el 78,36% de los residuos relevados correspondieron a plásticos, confirmando una tendencia que se repite y crece año tras año y que posiciona a este material como el principal componente de la basura marina en las playas de la provincia. Este dato resulta especialmente preocupante si se considera que la contaminación plástica es uno de los problemas ambientales globales que más se ha intensificado en las últimas décadas, con impactos directos sobre la fauna marina, los ecosistemas costeros y, de manera indirecta, sobre la salud humana a través de la cadena trófica.




