El Secretario de Seguridad de Pinamar, Sebastián Berardone, se refirió a lo ocurrido en el acceso al muelle de pesca, durante el sábado pasado y que dio como resultado la agresión a un joven de 14 años a raíz de la cual sufriera un importante traumatismo de cráneo.
“Esto sucedió el sábado a primera hora en que yo tomo conocimiento, alrededor de las 8 de la mañana, por intermedio de la secretaria de Salud, doctora Sonia Coll en la cual me informa de que habían llevado a un menor, alrededor de las 7 de la mañana, ya que se encontraba consiente más allá del traumatismo de cráneo que sufriera.
El primer testimonio detalló que había sido agredido por una patota compuesta por entre 6 y 7 jóvenes, en el estacionamiento del muelle, ubicado en Avenida del Mar y Eolo, mientras los padres estaban en la zona del muelle pescando quienes, acto seguido, lo llevan con su mismo auto hasta el hospital.
“Ahí tomo conocimiento, hablo con el jefe comunal. Una hora antes había leído el parte donde noto que el evento no había sido denunciado”, comienza el detalle del informe. “Obviamente las fuerzas de seguridad se movilizaron para conocer detalles del suceso dando como resultado la determinación de un hecho de características llamativas. A continuación se hace un recorrido de las cámaras por el lugar del hecho dada la gravedad de la situación y por tratarse de un menor de edad, de 16 años y tener un severo traumatismo de cráneo. Las cámaras muestran imágenes a un grupo de jóvenes con un comportamiento extraño, se da participación a la policía y toma intervención el doctor Juan Pablo Calderón y se dispone consultar a los jóvenes para preguntarles acerca de las imágenes que se ven en la Secretaría de Seguridad. Es en esa circunstancia que uno de los menores, de 14 años, se quiebra y culpa de la agresión a otro joven y desmiente que existiera alguna patota partícipe en el hecho. Ambos chicos son retenidos, se convoca al servicio local. Ante esta circunstancia cambia todo. Se trata de tres jóvenes que viven en Adrogué en la misma calle y en viviendas vecinas. El hecho, entonces, contó con la intervención de tres menores: el agresor, el agredido y un amigo”.
Por consiguiente no hubo patota alguna y el suceso se debió a una pelea entre amigos por motivos que aún se desconocen.



