Operativos conjuntos entre la Policía de Costa del Este y el área de Tránsito municipal se desplegaron en distintos puntos de la localidad para frenar conductas de riesgo y proteger tanto a peatones como al entorno natural.
Las intervenciones se concentraron en impedir el ingreso de vehículos a sectores de playa, detectar maniobras peligrosas, picadas y conducción imprudente, con especial foco en situaciones que involucraban menores. También se controló el uso de escapes no reglamentarios y se realizaron pruebas de alcoholemia preventivas.
Durante los procedimientos se registraron casos con niveles de alcohol en sangre superiores a 1,80 g/l, valores considerados de altísimo riesgo para la seguridad vial. Como consecuencia, se labraron infracciones y se secuestraron vehículos.
Los operativos continuarán en distintos sectores de la localidad como parte de un esquema preventivo para reducir siniestros y ordenar la circulación en áreas sensibles.



