Todo comienza cuando Esteban Sarabia es convocado para ser parte de un centro de desarrollo de software en Tandil allá por 2011, aunque para entender todo el proceso de crecimiento no hay que dejar de lado los orígenes de esta historia, ni perder de vista que Tandil es un producto de la acción de todos los actores sociales.
Pinamar S.A. comenzó su ciclo de charlas con la presentación de Esteban Sarabia presidente del Cluster Tecnológico Tandil quien ante una nutrida y atenta concurrencia, que se dio cita en el Playas Art Hotel, disertó acerca de cómo se construye una ciudad a partir del aprendizaje, de como entrelazar economía, cultura e instituciones y abrir nuevas oportunidades de crecimiento.
Y Tandil además de ser la ciudad hermosa que es pasó a ser portadora de una energía muy poderosa en lo que respecta a creación de empleo y formación de talento. Tal es así que cuenta con más de 60 empresas de tecnología. Esto convierte a la ciudad en una cantidad de empresas por habitante con más concentración de empresas de base tecnológica de la Argentina.
“Lo que yo vengo a contarles no es necesariamente relacionado con la tecnología ni al software, sino a lo que como inmigrante en la ciudad de Tandil, vi lo que sucedía a partir de diferentes capas productivas, eso va a ser el eje de lo que vamos a compartir”, dijo Sarabia.
El disertante le adjudica a la ciudad una dimensión magnética para lo cual destaca varias imágenes. La primera es que Tandil en lengua mapuche significa piedra que late “si ya ese lugar se llamaba de esa manera, es porque los primeros habitantes de ese sitio, evidentemente, reconocían en ese lugar alguna cosa rara”.
Sarabia recuerda el recital del Indio Solari, donde asistieron cerca de 200 mil personas, y el Vía Crucis, quizás el mayor de toda Latinoamérica.
“Esta dimensión magnética no es muy explicable, no tiene una razón de ser, no hay un elemento que uno pueda decir es esta cosa o la otra y es la dimensión humana”, señaló.
El próximo paso de la exposición de Sarabia estuvo referido a la dimensión productiva que tiene que ver “con lo que hacemos las personas en los lugares que vivimos. Es en este punto que el disertante comienza a relatar parte de la historia y para ello se remonta al año 1600 donde los investigadores precisan que ya había asentamientos de intercambio de bienes, “era un lugar donde las personas iban con el objetivo de comerciar, de intercambiar bienes”.
Un siglo más tarde aparece la fundación del fuerte Independencia producto de la economía de frontera “donde se busca la expansión se colocan lugares para poder acumular víveres, bienes, asentamientos, lugares de seguridad para que la gente de ahí pueda continuar la expansión”. Más tarde aparece el ganado y se favorece el arraigo, a lo que suma el trigo. El recorrido histórico incluye a los picapedreros. A ello se suman los quesos, donde se destaca el Banquete, y los emblemáticos salames y los reconocidos cuchillos de hoja de acero tandilero. Años más tarde se iba a profesionalizar el turismo.
“En 1978 se funda la Universidad de Tandil la Universidad que es completamente distinta y en la que se deja de comprar conocimiento para pasar a desarrollarlo lo que estoy diciendo ahora es que ya no traigo conocimiento si no lo empiezo a construir en ese lugar lo empiezo a desarrollar en ese lugar porque ahí lo que te cambia es la pendiente de la ecuación o sea lo que tengo es un lugar que las personas que viven y tienen sus hijos y tienen la oportunidad de formarlos en una de las universidades más prestigiosas de la Argentina en diversas tareas una universidad pública una universidad accesible en términos de distancias una universidad con docentes que la nutren personas que dicen yo quiero vivir un lugar más tranquilo”, amplía. Sin la universidad no habría tantas facultades como veterinaria, económicas, exactas, sociales y arte, entre otras.
A partir de ese hito el crecimiento se hizo notorio y se generó un nuevo concepto el de la economía del conocimiento. Que se basa principalmente en la generación, uso y gestión intensiva del conocimiento, la tecnología y la innovación para crear un alto valor agregado.
Nada es fácil, ni nace por generación espontánea, además de las circunstancias que se fueron dando, a partir de 1600, está la gran energía de la piedra que late y el orgullo de una comunidad que invita a seguirle su derrotero, como si se tratara de un tentador modelo para armar.
Durante una hora y media, Esteban Sarabia fue escuchado con mucha atención y su palabra fue coronada con un cálido aplauso


