Ante la ola de amenazas y episodios de violencia registrados en instituciones educativas del Partido de La Costa, la secretaria de Educación local, Amancay López, detalló que en las últimas horas se llevó adelante una reunión clave con representantes de la policía, la justicia, salud y seguridad para analizar lo ocurrido en los últimos días y definir líneas de acción.
Uno de los hechos más graves se registró en una escuela de San Clemente, donde se produjo un incidente con sustancias químicas. “Lo que hicieron es como una bomba de humo mezclando sustancias tóxicas; hubo que evacuar la escuela y hospitalizar a algunas personas”, señaló López.
Según indicó, estos episodios no son aislados, sino que se vinculan con situaciones similares detectadas en otros puntos del país. “Forma parte de la viralización de experiencias con el objetivo quizás ingenuo de suspender clases”, afirmó.
A esto se sumaron pintadas intimidatorias y amenazas entre estudiantes difundidas a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería. “Aparecieron pintadas en distintas escuelas secundarias y capturas de WhatsApp con amenazas de un alumno a otro”, agregó.
Frente a este escenario, López remarcó la necesidad de un abordaje integral: “Acá están involucradas áreas como educación, salud, seguridad y justicia, pero también toda la comunidad”.
En ese sentido, advirtió sobre el impacto de las nuevas formas de socialización digital en adolescentes. “Es una generación que tiene una socialización en entornos digitales que nosotros desconocemos”, sostuvo, y planteó que existe “una fuerte ruptura del mundo adulto con las infancias y adolescencias”.
Entre las medidas adoptadas, destacó el refuerzo de la presencia institucional en las escuelas y el trabajo articulado con la Fiscalía de Menores. “Es importante que los chicos entiendan que esto es un delito, porque amenaza la integridad física y genera temor en toda la comunidad educativa”, subrayó.
Por último, López puso el foco en la participación juvenil y el rol de los adultos. “Hay una gran demanda de los adolescentes de ser escuchados y tenidos en cuenta”, afirmó, y concluyó: “Es fundamental que se involucren más adultos, desde las familias hasta los clubes, para acompañar estos procesos”.



