Hablar de lo que sentimos es fundamental. Ponerle palabras a las emociones nos ayuda a procesarlas, nos alivia y es la mejor forma de no acumular frustraciones. Es un taller dinámico donde los chicos pueden expresar sus emociones. Desde el estado municipal se apunta a ser los ojos de la salud mental de los jóvenes. Esta herramienta está implementada para jóvenes de 18 a 25 años
Natalia Rodríguez es Subsecretaria de Desarrollo Humano y Empleo de la Municipalidad de Pinamar. Ella coordina la ayuda social, los talleres de salud mental para jóvenes y los programas de apoyo para personas con discapacidad en la ciudad.
“Nosotros ya venimos trabajando desde el año pasado hoy estamos con la instancia de clubes, estamos trabajando dentro de la institución en el Espacio Joven en la Dirección de Juventudes y dentro del propio espacio con los otros jóvenes que van a distintos talleres y también participan. En Juventudes siempre hablamos de esta temática referida a este programa: ‘Hablemos de lo que sentimos’.”, nos explica la subsecretaria.
Luego del intercambio con los clubes y de las Vacaciones de invierno el intercambio será con las instituciones educativas. Durante el receso la acción se va a trasladar a los playones deportivos, la idea es poder desarrollar la actividad y poder tener este tipo de charlas con los chicos y también con los papás, poder hacer amplia la cobertura y que también ellos estén ahí.
“Los chicos al hablar lo hacen de un montón de cuestiones, desde violencia en las instituciones, lo que pasa en su vida, qué es lo que pasa en casa. Cuando un niño o una joven o un adolescente comienza a hablar y uno frena los por ahí está cometiendo un grave error, uno tiene que escuchar y tener las herramientas en el momento para poder asistir esa situación. Si nosotros vemos que hay un grado de vulnerabilidad muy grande nos abocamos desde la secretaría y la justicia de ser necesario. Que los chicos puedan vislumbrar que está mal, si están siendo vulnerados por cuestiones como amistades toxicas, si está siendo vulnerado su cuerpo, hablar de los límites, las expectativas que tienen para un futuro. Todas cuestiones que todo adolescente tiene”, relata.
Es que últimamente están apareciendo temáticas que antes no aparecían y nos parecían mínimas, así como aparecen denuncias.
“Creo que hoy las adicciones están tomando mucho protagonismo en la ciudad. Hay denuncias que pueden ser anónimas que se pueden denunciar en la secretaria de seguridad. No es necesario llamar se pueden acercar, llamar a Ojos en Alerta. Nosotros como institución, como servicio local, como Dirección de Protección a la niñez estamos en la Plaza de Avenida Central y jamás vamos a exponer al denunciante pero necesitamos eso” asegura la funcionaria y agrega: “Tenemos que salir del concepto de que somos un paraíso, que también tenemos nuestra parte vulnerable y también tenemos estos consumos. Si no lo hablamos ni lo trabajamos como comunidad no nos solidarizamos con el vecino ni con el adolescente que está atravesando todo esto y no desplegamos estrategias esto se va a poner peor. Si todos trabajamos mancomunadamente creo que vamos a poder lograrlo porque todavía no estamos viciados del todo”.


