Un operativo de fiscalización catastral en Pinamar y Cariló expuso una situación de fuerte impacto fiscal y urbano: más de 110.000 metros cuadrados de construcciones no declaradas, correspondientes a unas 200 viviendas y 25 edificios que tributaban como si fueran terrenos baldíos.
El relevamiento fue realizado por la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA) tras implementar un nuevo sistema de detección de mejoras edilicias, que combina imágenes satelitales, tecnología geoespacial y cruces de bases de datos. Las irregularidades se registraron tanto en barrios abiertos como en countries y desarrollos inmobiliarios de alto valor.
Entre los casos detectados, se destacó un edificio de nueve pisos en pleno centro de Pinamar, que figuraba como baldío pese a contar con departamentos, cocheras subterráneas, locales comerciales y terraza. También se identificaron inconsistencias en conjuntos residenciales como Pioneros, Bosques, El Vivero y La Herradura.
Otro de los hallazgos fue un edificio de cuatro plantas en la zona de La Frontera, con cerca de 2.000 m² sin declarar. Según valores de mercado publicados, el metro cuadrado en estos desarrollos supera en promedio los 2.500 dólares, lo que evidencia el alto nivel económico de los emprendimientos involucrados.
Desde ARBA informaron que estas prácticas generan una distorsión en el sistema tributario, ya que trasladan la carga impositiva a quienes sí cumplen con sus obligaciones. Los inmuebles detectados deberán regularizar su situación catastral y fiscal, con la actualización del Impuesto Inmobiliario y la aplicación de recargos correspondientes.
El operativo forma parte de una estrategia provincial más amplia para combatir la evasión en zonas de alto valor inmobiliario, reforzando el control sobre construcciones que permanecen fuera de registro pese a su elevado impacto económico y urbano.



