La Justicia bonaerense dispuso la suspensión inmediata de toda actividad motorizada en la zona conocida como La Frontera, en Pinamar. La medida alcanza a camionetas 4×4, cuatriciclos, UTV y motos, e incluye competencias, pruebas de destreza, picadas y eventos recreativos.
La resolución se dictó tras el grave accidente que dejó internado a Bastián Jerez, un niño de 8 años, y se basa en el riesgo persistente que estas prácticas representan en un espacio compartido con peatones, familias y menores.
La cautelar fue ordenada por el Juzgado Civil y Comercial N°4 de Dolores, a cargo del juez suplente Félix Adrián Ferrán, en el marco de un amparo presentado contra la Municipalidad de Pinamar. La decisión se mantendrá vigente hasta que se implementen condiciones efectivas de seguridad, como señalización, delimitación de sectores, controles permanentes y acciones preventivas.
El fallo detalla que desde hace años se desarrollan maniobras peligrosas sin autorización ni supervisión, con antecedentes de accidentes graves y víctimas fatales, incluidos menores. También señala que el carácter privado del predio no exime al municipio de intervenir cuando está en juego la seguridad pública y advierte que las multas resultan insuficientes frente al nivel de riesgo.
Por la urgencia del caso, la orden fue dictada con habilitación de días y horas inhábiles y comunicada de forma inmediata a las autoridades locales.



